Lograr que una organización sea innovadora requiere la instalación de una disciplina. Es importante por lo tanto que la empresa y sus equipos entiendan cuidadosamente cuáles son los desafíos particulares que enfrentan.

Por: Aurys Consulting para Revista Electricidad.

Estamos en un entorno de negocios desafiante. Hoy las empresas deben ser más productivas e innovadoras. Incorporar prácticas, procesos y herramientas de innovación, se convierte en una cuestión de supervivencia.

En Aurys Consulting, a través de la experiencia hemos observado cómo se han incorporado y compartido entre empresas, innumerables creencias respecto de la innovación, lo cual en vez de facilitarla, terminan inhibiéndola, deteriorando resultados y desmotivando a las personas.

De estos mitos y creencias, destacamos tres de ellos, sobre los cuales se debe poner especial atención:

Mito 1: “La innovación es un proceso independiente enfocado en crear nuevos productos o servicios”

La realidad es que la innovación debe estar inserta en todos los procesos de negocio, cuestionando día a día el status quo en cada ámbito de la gestión. Una gran parte de los procesos de innovación fracasan porque sólo ponen foco en nuevos negocios y no en ámbitos de gestión, por ejemplo productividad.

Mito 2: “La innovación es aleatoria”

La innovación es una disciplina, medible y gestionable, que puede ser adquirida. La aplicación  rigurosa de un método, la ejecución de un proceso estructurado y la asignación eficiente de recursos, permiten a las empresas innovadoras hasta triplicar la tasa de éxito de innovación y multiplicar la cantidad y tamaño de las innovaciones.

Mito 3: “Para innovar, basta con ser creativos”

La mayoría de las personas asocian la innovación con la creatividad, pero esta es sólo un medio para generar una mayor cantidad de ideas, las que en sí mismas están muy lejos aún de convertirse en innovaciones. La mayoría de las innovaciones fracasa no por falta de creatividad sino por la inexistencia de procesos de identificación de problemas y necesidades, gestión de riesgo y seguimiento de la implementación de las innovaciones.

Lograr que una organización sea innovadora requiere la instalación de una disciplina. Es importante por lo tanto que la empresa y sus equipos entiendan cuidadosamente cuáles son los desafíos particulares que enfrentan y definir cuál será su enfoque de innovación, evitando que creencias existentes inhiban sus resultados.