Por: Aurys Consulting para Revista Empresas&Poder

minería del futuroSobre la base de estudios de tendencias, papers y conversaciones con expertos de la industria, efectuados por Aurys Consulting, se espera que la industria minera en el año 2030 haya adoptado ampliamente las tecnologías de remotización, automatización, procesos y prácticas de analítica avanzada en sus prácticas de toma de decisiones operacionales.

El desarrollo de una estrategia para la próxima generación en minería requiere no sólo de un entendimiento de los desafíos técnicos, de sustentabilidad y de productividad de la industria, cuestiones ampliamente abordadas en los seminarios y mesas de conversación de la industria, sino que, por sobre todo, de las implicancias de estos desafíos hacia las organizaciones, personas, procesos y modelos de negocios. Todas las compañías necesitarán construir y fortalecer capacidades en múltiples y variadas disciplinas, pero alcanzar un alto desempeño estará directamente relacionado con las habilidades que tengan las empresas de integrarlas adecuadamente en sus procesos de gestión del negocio y de toma de decisiones operacionales.

No será suficiente realizar programas de mejora continua y de reducción de costos. Las compañías mineras deberán romper paradigmas instalados y vencer la resistencia tradicional al cambio, para plantear nuevas visiones de futuro y ejecutar hoy acciones concretas de adaptación. Se trata de combinar cambios en la gestión, con las oportunidades tecnológicas que ya existen o están surgiendo.

Entre las acciones que deben comenzar a realizarse hoy destacan:

  • Reorientar el modelo de negocio: desde el producto producido hacia el valor generado.
  • Mejorar la conexión, integración y coordinación entre personas, áreas y sistemas para asegurar un proceso productivo óptimo, adoptando una mirada holística e integrada de la cadena de valor.
  • Desarrollar capacidades organizacionales de análisis, predicción, simulación de escenarios, anticipación y pronta respuesta a eventos con potenciales daños a las personas, pérdida de valor para el negocio y a los activos de producción, mejorando la disponibilidad, cantidad y la calidad de la información.
  • Diseñar y construir ambientes de trabajo de alto desarrollo tecnológico que promuevan ambientes colaborativos de coordinación y toma de decisiones multidisciplinarias.
  • Agilizar las prácticas de toma de decisiones operacionales, llevándolas hacia una visión integrada de la cadena de valor.
  • Reducir niveles organizacionales, lograr jerarquías más planas, transversales y multidisciplinarias.
  • Orientar el rol de las personas hacia uno de mayor supervisión, capacidad de análisis y empoderamiento.
  • Desarrollar habilidades multi skills en la fuerza de trabajo, no sólo técnicas sino también relacionales.
  • Establecer relaciones con terceros, universidades, institutos de formación y comunidades basadas en lógicas de valor compartido y de beneficio mutuo.
  • Desarrollar sistemas de indicadores de control, evaluación del negocio y desempeño de las personas que promuevan óptimos globales y sustentables de negocio, reflejando estas evaluaciones en los sistemas de compensaciones e incentivos de las personas.